martes, 11 de marzo de 2014

El hobbit de J. R. R. Tolkien

“En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.”

El hobbit. Círculo de lectores


Título: El hobbit

Autor: J. R. R. Tolkien

Fecha de publicación: 1937 (publicación original en inglés) y 1982 (publicación en España).

Traducción: Manuel Figueroa

ISBN: 84-226-1586-X

Págs.: 227

Editorial: Círculo de lectores (cedido por Minotauro)




Sinopsis:

Todo empieza el día que Gandalf recurre a Bilbo Bolsón, un hobbit de la Comarca, para ayudar a un grupo de enanos a recuperar su hogar. En el momento en que Bilbo se decida a aceptar la propuesta del mago, se verán envueltos en grandes aventuras en las que no faltarán desde cambiapieles, arañas y trasgos hasta elfos y dragones… ¡Ah! Y Gollum con sus divertidas y estresantes adivinanzas.

Opinión:

Esta es la historia de un viaje inesperado para un pequeño gran hobbit de esos que se creen caseros hasta la médula pero que llevan anclados al corazón un aventurero imparable. Una historia de aventuras que respira fantasía por cada poro. Una historia increíble y adictiva que incluso engancha al más incauto de los lectores. Una historia maravillosa que no dejará indiferente a nadie.

Como bien indica el título, el protagonista indiscutible de la obra es el hobbit, Bilbo Bolsón. Como todos los de su especie, es un ser hogareño, tranquilo y pacífico, pero que debido a cosas de la genética tiene una parte aventurera gracias a su madre, Belladonna Tuk, quien procedía de una de las pocas familias que salían por gusto más allá de la villa, ¡por lo que hay que estar muy agradecidos a los Tuk!

Nos encontramos ante un narrador omnisciente en tercera persona, que está relatando una novela como si de un cuento para niños se tratase, con lo que se dirige a nosotros y nos tiene en cuenta, nos hace sentir parte de la historia. Y eso, queridos lectores, me encanta.

Ahora podéis comprender por qué Gandalf, escuchando esos gruñidos y aullidos, empezó a tener un miedo espantoso, mago como era, y a sentir que estaban en un pésimo lugar y todavía no habían escapado del todo.”

Otro punto a favor son las descripciones en su mayoría tan concisas que evitan que el ritmo decaiga y por tanto, que “desenganchen” a una gran suma de lectores. No sé vosotros pero a mí unas descripciones excesivamente largas, si realmente no son necesarias, me resultan tediosas. Así que Tolkien sabe lo que hace y no abusa de los adjetivos de manera desmedida. Por parte de los personajes, al principio es bastante lioso, y yo por lo menos no conseguí enterarme de todos los nombres de los enanos que van a casa de Bilbo. Por suerte, a lo largo de la novela no hay un número descomunal de personajes –véase Canción de hielo y fuego- y al terminar de leer uno se puede sentir satisfecho, por lo menos, de haberse aprendido los nombres de todos y cada uno de ellos. Además, para amenizar la narración, nos encontramos con numerosos diálogos y aventuras de lo más variopintas repartidas a lo largo de los diecinueve capítulos en que se estructura la novela.

Pero no todo va a ser positivo en El hobbit o por lo menos según mi humilde opinión. A lo largo de la obra hay varias composiciones de Tolkien que sobrepasan mi paciencia lectora, y sí,  me refiero a las latosas canciones que aparecen durante la cena que se celebra en casa de Bilbo o cuando llegan a Ciudad de Valle (terreno humano). Si hubiera escrito dos estrofas por canción todavía podría resultar llamativo pero el hombre nos atesta con canciones completas, es decir, con estribillos y todo, lo que acaba resultando agotador.

Aunque no voy a terminar mi reseña con lo más negativo del libro, ya que falta algo muy importante, ¡los personajes!

Bilbo es en gran medida el prototipo de hobbit, que como ya os he dicho antes, son gente tranquila, apacible y, por supuesto, de muy buen comer. Lo que hace a Bilbo especial, diferente al resto de sus vecinos, es su vena aventurera que ni él mismo sabe que tiene. A pesar de todas las dificultades y de casi morir unas cuantas veces, él sigue al pie del cañón y nunca se rinde, eso sin contar que leal podría ser su segundo nombre. En una de las escenas finales cuando consiguen llegar a Erebor, también llamada la montaña solitaria, donde habita Smaug, se puede ver perfectamente de qué está hecho el señor Bolsón.

Gandalf, el mago al que no sé si querer u odiar. Para mí, este personaje me supone la incógnita personificada ya que no se llega a saber mucho de él ni del alcance de sus poderes. Ciertamente, pensaba que sería uno de los protagonistas indiscutibles de la novela, pero nada más lejos de la realidad. Gandalf es como el héroe invisible que sólo aparece si es muy necesaria su ayuda y aún así no está siempre disponible. Algo se dice de una misión paralela de la que debe encargarse pero tampoco se descubre su aventura.

Otro de los importantes es Thorin, hijo de Thráin II y nieto de Thrór -último rey bajo la montaña-. Este enano, como todos, es un ser robusto, combativo y que adora el oro, lo que será su perdición en algún que otro momento. A pesar de esta debilidad, es un ser noble y valiente, eso sí, muy pero que muy testarudo.

El conjunto de enanos que acompañan al nombrado trío es bastante diverso y ocupan, sin duda alguna, el puesto oficial de divertimento.

Hay muchos más personajes de los que podría hablar –el Rey de los elfos del bosque, Beorn, Gollum,…-, pero tampoco creo que sea necesario, así que elegiré a Smaug ya que sin él no habría novela.

En cierto modo, Smaug me recuerda lejanamente a Thorin por su horrible obsesión por todo lo brillante. Es un personaje muy atrayente porque no es el típico dragón de los cuentos que exclusivamente se dedica a escupir fuego y arrasar con todo, que también, sino que razona y habla y, tiene sus debilidades como cualquiera, es decir, es un dragón muy humanizado. La conversación que tiene con Bilbo hacia el final del libro es genial, en serio, tenéis que leéroslo.

Por mí, podría seguir hablando del hobbit mucho más, pero ya sé que tenéis una vida y que las entradas excesivas no atraen, así que solo me queda deciros, aunque ya está más que claro, que sí, es una lectura recomendada para cualquier edad. Una lectura ágil y entretenida, con escenas muy buenas entre las que destacaría las adivinanzas de Gollum y la conversación final del señor Bolsón con Smaug. 

Sobre el autor:

Nació en Bloemfontein, capital del Estado Libre de Orange (África del Sur), en 1892. Tres años después, su madre se trasladó con él a Birmingham, ciudad de la que era la familia. El genio de Tolkien para la lingüística se manifestó con inusitada precocidad, puesto que a los ocho años ya se entretenía inventando lenguas. Graduado en Oxford en 1915, en seguida empezó a colaborar en el  New English Dictionary. Profesor universitario, catedrático de Leeds, filólogo y conferenciante, la vida profesional de Tolkien es una sucesión ininterrumpida de títulos, honores y cargos importantes: Doctor honoris causa por varias universidades, vicepresidente de la Philological Society, miembro de la Royal Society of Literature…

Respecto a sus obras, su carrera literaria comenzó con la publicación del Hobbit gracias a Susan Dagnall, empleada de la editorial londinense George Allen & Unwin, que recibió el manuscrito por casualidad ya que éste había sido destinado como “cuento para dormir” para los hijos de Tolkien. Susan le entregó el libro al presidente de la empresa, Stanley Unwin, quien a su vez se lo dejó a su hijo pequeño Rayner para que lo leyera. Le gustó tanto al niño que decidieron publicarlo e incluso  pidieron al autor una secuela, la que sería El señor de los anillos. Murió en Oxford, veintiún meses después de fallecer su esposa, el 2 de septiembre de 1973.

Algunas de sus obras más destacadas:
-El hobbit (1937)
-Trilogía El señor de los anillos (1954-5)
-Las aventuras de Tom Bombadil y otros poemas de El libro rojo (1962)
-El Silmarillion (1977) Recopilación de obras de la Tierra Media publicada de forma póstuma.
-Los hijos de Húrin (2007) Novela póstuma editada por su hijo Christopher.
-La leyenda de Sigurd y Gudrún (2009) Novela póstuma editada por su hijo Christopher.
-La caída de Arturo (2013) Novela póstuma editada por su hijo Christopher.

Para más información sobre su obra click aquí

Sociedad Tolkien Española

De libro a película:

Como seguro sabéis, Peter Jackson fue el elegido para dirigir El hobbit, aunque en vez de una película, prefirió hacer una trilogía de la que, de momento, han estrenado las dos primeras partes. Os dejo ambos trailers:
El hobbit: Un viaje inesperado


El hobbit: La desolación de Smaug


Aunque no es la única película basada en el libro, ya en 1977, Jules Bass y Arthur Rankin Jr. dirigieron la versión de dibujos animados.


Y la cosa no termina ahí, buscando por Internet encontré la versión rusa de 1985. Disponible en Youtube pero en ruso...


Puntuación: 5/5


3 comentarios:

  1. Estoy deacuerdo con las canciones y las adivinanzas, yo me puse aa intentar adivinarlas, toda la conversación con smaug esta muy bien. Una gran historia de la tierra media

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  2. Sí, para mí de lo mejor del libro también, me refiero a lo de Smaug. ¡Gracias por comentar!

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  3. Es un libro muy entretenido. La pelicula me gustó mucho.
    Buena opinión.

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